Infraestructura, impacto global en calidad de vida (I/II)

Infraestructura, impacto global en la calidad de vida.
Indicadores internacionales revelan que el sector transporte es el responsable del 13 por ciento a nivel mundial de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y del 23 por ciento de las emisiones de CO2 relacionadas al consumo de energía. El panorama es desolador, de seguir esta tendencia, esas cifras podrían multiplicarse al doble, eso, por situarlo en el escenario conservador.
El crecimiento de las ciudades, sus sistemas de transporte, la movilidad, son elementos inalienables al tema del cambio climático y la calidad del aire. Tan necesario como indispensable pensar que para obtener buenas calificaciones en esta materia, no se pueden dejar de lado ninguna de las aristas que componen el todo de la calidad de vida en el mundo.
Programa Especial de Cambio Climático
El viernes 5 de junio el presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, anunció en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente -que se celebra el 5 de junio- el Programa Especial de Cambio Climático (PECC) para reducir a partir de 2012 50 millones de toneladas de carbono por año. Fundamental voltear la mirada a este tema y prestar atención a lo que el ejecutivo federal señaló en torno al costo económico del cambio climático: 60 mil millones de dólares. En voz del propio mandatario, el 6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
Este Programa establece medidas de mitigación o reducción de emisiones de GEI para los diferentes sectores, así como de adaptación o reducción de la vulnerabilidad. El cumplimiento de las medidas de mitigación del programa para los sectores de generación y uso de energía, agricultura, bosques y otros desechos, implicaría una reducción significativa tal y como lo anunció el mandatario.
Es preciso abordar, en este contexto, el tema del uso de energía donde se incluyen las emisiones del sector transporte. Las emisiones de GEI en este sector y en especial el CO2, presentan un crecimiento exponencial en comparación con los otros sectores (cambio de uso de suelos, energía, residuos). A nivel mundial, tan solo en 2006, el transporte contribuyó con el 13 por ciento total de estos gases, mientras que el 23 por ciento de las emisiones de bióxido de carbono provenientes del consumo de combustibles fósiles estaban relacionadas al transporte.
La forma de vivir
“Lo que estamos diseñando no es una ciudad, es una forma de vivir”, asegura Enrique Peñalosa, ex alcalde de Bogotá y referente infranqueable por su convicción política de cambiar la forma de crecer la ciudad, de pensarla como extensión de la propia casa, de generar infraestructura para la calidad de vida.
Una vez que se genera infraestructura, o se diseñan sistemas y medios de transporte, se vuelve complejo generar cambios en los hábitos o en el comportamiento de los usuarios, en ocasiones es más difícil generar un cambio conductual que revertir el esquema de infraestructura en las ciudades. El crecimiento de la infraestructura tiene un impacto global en el desarrollo de las urbes, por lo que es necesario implementar un diseño inteligente de los sistemas de transporte –hacerlos bajos en carbono-, en los países subdesarrollados, estas medidas se tienen que tomar en el corto plazo. Alternativas que consideran únicamente el ahorro en el consumo de energía de los vehículos, tienen ganancias cortoplacistas e insuficientes para el desarrollo sustentable.
Afirma André Gorz “Tanto si se aumentan las vías rápidas como si se incrementan las vías circulares o transversales, el número de carriles y los peajes, el resultado es siempre el mismo: cuantas más vías se ponen en funcionamiento, más coches las obstruyen y más paralizante se vuelve la congestión de la circulación urbana”.
En ese sentido, valdría la pena efectuar un análisis sobre lo que está sucediendo en nuestro país, en nuestras ciudades- Habría que dilucidar qué es lo que se está haciendo en materia de transporte y movilidad en México y cuestionar si es la solución-. Actualmente, el discurso, parece no corresponderse con los hechos, cuando las medidas hasta hoy adoptadas no satisfarán el objetivo de construir ciudades que provean una movilidad amable, segura, cómodo, accesible, rápida. No existe en México una política integral de transporte público; desafortunadamente se siguen viendo proyectos de transporte -aislados- que no son coherentes bajo una misma política de transporte
Soluciones parciales (Cotinuará…). C



